Dos de los cuatro operativos que el Ministerio del Interior presentó en octubre apuntan al mismo sector: el transporte. Uno golpeó a una organización que extorsionaba a empresarios del transporte; el otro, al comercio de autopartes de presunta procedencia ilícita. Vistos juntos, muestran los dos extremos de una misma cadena de riesgo.
Extremo 1: la extorsión al operador
La organización «Alcaeda» era investigada por extorsión, homicidio y tenencia ilegal de armas. La PNP capturó a 11 presuntos integrantes en Lima, Callao, Lambayeque, Cajamarca e Ica. Según el Mininter, los detenidos cobraban y administraban el dinero de las extorsiones y usaban a menores de edad para atacar a transportistas.
Entre lo incautado hubo 25 celulares y 29 tarjetas bancarias: la extorsión de hoy se cobra y se mueve por canales digitales, y deja rastro. Por eso la denuncia con pruebas (mensajes, números, cuentas) es la herramienta más útil para la investigación.
Extremo 2: el mercado de autopartes
En el mercado informal de San Jacinto, en San Luis, un operativo conjunto de la PNP y el Ejército intervino diez locales e incautó autopartes valorizadas en cerca de S/ 800 000: puertas, faros, espejos, amortiguadores y otras piezas. Participaron 210 policías y 30 militares.
Ese mercado es el que vuelve rentable el robo de vehículos y de autopartes: cada pieza comprada sin comprobante financia el siguiente robo.
Qué pueden hacer las empresas del sector
- Ante la extorsión: no pagar ni negociar, guardar todas las pruebas y denunciar. Definir un protocolo y un solo vocero ante la Policía. Qué hacer desde el primer mensaje.
- En la compra de repuestos: solo proveedores formales y con comprobante. Es un control de costos y también de seguridad.
- En la flota: estacionar en recintos con vigilancia y registrar los números de serie de las piezas de mayor valor.
Lo que conviene seguir
El Comando Unificado coordina a la Policía y a las Fuerzas Armadas contra el crimen organizado. Para las empresas de transporte, lo relevante será ver si estos operativos se sostienen en el tiempo y llegan a otras rutas y mercados.


